PRESTAR ATENCIÓN A LOS HÁBITOS ALIMENTARIOS

En un mundo en el que el tiempo es un bien preciado se han impuesto hábitos que nos permiten hacer diferentes cosas a la vez, por ejemplo, comer y contestar los correos, leer, mirar la televisión, etc. Esta capacidad de hacer dos cosas a la vez puede parecernos muy útil ya que en el mismo espacio de tiempo resolvemos una necesidad física (comer) al tiempo que nos entretenemos con otras cosas.

En realidad, esta capacidad, lejos de ser una ventaja, puede ser realmente un auténtico problema. En vez de comer, literalmente engullimos de forma automática lo que hay en el plato. Perdemos la capacidad de deleitarnos con los alimentos que vamos a disfrutar, dejamos de prestar atención a los olores, las texturas, los sabores y finalmente, no nos enteramos cuando estamos saciados, lo que supone que acabemos comiendo de más. En una reciente investigación (1) se cuantificó que las personas que comen con algún distractor (smartfone, revista) ingieren un 15% más de calorías que las personas que no mantienen ese hábito.

Desde pequeños se educa a los niños con las pantallas encendidas a la hora de comer. Comer, simplemente disfrutando de aquello que estamos degustando, manteniendo la atención en el momento presente, puede resultar complicado porque nuestra atención no está entrenada.

La práctica de la atención plena (Mindfulness) brinda una oportunidad para aquellos que quieren intentarlo. Las prácticas basadas en Mindfulness facilitan un entrenamiento para que las personas establezcan nuevos hábitos más saludables, lo que les va a permitir vivir con un mayor bienestar y consciencia.

(1) https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0031938418309697

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