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Área de auto-conocimiento y desarrollo personal

11408478_sEn la edad adulta la persona intenta lograr los objetivos que la sociedad espera de sus miembros: carrera profesional, estabilidad emocional, formación de una familia, crianza de los hijos y una vez éstos han crecido y marchan del hogar, reorganizar de nuevo la vida con la pareja en una nueva dimensión, para enfocar la última etapa del ciclo vital en las mejores condiciones.
Que sean objetivos normativos no significa que siempre sean asumibles o incluso deseables para la persona, lo que puede provocar una serie de crisis y de conflictos que necesitan ser reflexionados para llegar a conocer que es realmente lo que nos motiva. El verdadero reto de esta etapa vital consiste en conocernos realmente para poder decidir libremente sobre la vida que queremos hacer.
Cuando vivimos de espaldas a nosotros mismos, aceptando cargas que no hemos elegido, relaciones que no son nutritivas, intentando ser aquello en lo que no creemos para ser aceptados, nos agotamos, nuestras defensas disminuyen, el insomnio empieza a aparecer, las tensiones afloran…

Aparecen las conductas evasivas, las adicciones, las compulsiones, en un intento de sofocar la ansiedad que nos inunda. Sin embargo, tarde o temprano, el malestar vuelve a surgir. Aún resulta más complicado si tenemos una familia, hijos que criar y educar, porque no disponemos de energía para llevar a cabo esta tarea tan necesaria.
Muchas veces la solución está al alcance de la mano. Es muy simple, hay que parar, tomarse un tiempo, explorar y revisar nuestros valores, nuestras creencias, que patrones están gobernando nuestra vida para podernos liberar y rebajar la tensión, para poder disfrutar de las cosas más básicas.


En Espai Psikos BCN  te proponemos abordar tu principal objetivo, que te conozcas en profundidad, para que desde tu propio sentir tomes las decisiones oportunas que favorecerán los cambios que tu vida necesita..

Gestión del estrés

La palabra estrés aparece con frecuencia en nuestra sociedad. El estrés es un mecanismo fisiológico que nos permite movilizar nuestros recursos para afrontar un reto que nos supera. Es por tanto un recurso evolutivo que nos ha permitido como especie llegar hasta donde estamos. Sin estrés no sería posible afrontar nuevos retos. Lo que hace del estrés una plaga en nuestros días es que el ritmo que imprimimos a nuestra vida no permite que el organismo se recupere después del esfuerzo.
El estrés además de desencadenarse por los eventos reales, se genera con nuestros pensamientos, cuando estos preveen situaciones de riesgo o de conflicto. De esta manera, constantemente estamos manteniendo nuestro cuerpo en un estado de agitación que termina por agotar nuestros recursos.
Las consecuencias de un estrés sostenido se manifiestan en todos los ámbitos de la salud, tanto a nivel cognitivo (pérdida de memoria, baja concentración, atención dispersa), emocional (irritabilidad, nerviosismo, sentimientos negativos) y físico (incidencia directa en el sistema inmunológico y el endocrino).
Una buena gestión del estrés permite prevenir los riesgos de la enfermedad, sin renunciar a los retos que la vida nos plantea. Tener la posibilidad de reconocer cuando nuestro organismo está al límite, disponer de un espacio para recuperarnos y reflexionar sobre nuestras prioridades en la vida, descubrir que pensamientos nos despiertan emociones negativas, son algunas de las posibilidades que nos ofrece el entrenamiento en gestión del estrés a partir de la práctica del Mindfulness.

 Más información sobre gestión del estrés 

Dificultades de comunicación

Una comunicación eficaz es esencial para unas relaciones sociales satisfactorias y son esenciales para el bienestar personal. No obstante, la comunicación se ve afectada por una serie de dificultades que impiden que la comunicación sea fluida, entorpecen y distorsionan el mensaje y limitan las relaciones sociales.
Las dificultades de comunicación surgen cuando alguno de los siguientes elementos no están presentes en el acto comunicativo:

  • Escucha activa, o deseo de entender el mensaje del otro, favorece el clima de confianza, reduce la tensión, estimula la cooperación y favorece el intercambio.
  • Asertividad a la hora de expresar de forma directa los propios sentimientos, necesidades, derechos legítimos u opiniones sin amenazar o castigar a los demás y sin violar los derechos de los demás.
  • Proactividad entendida como forma de expresarse no reactiva, las personas que tienen el hábito de la proactividad en sus comunicaciones no emiten mensajes llevados por los impulsos sino por sus valores, saben lo que necesitan y actúan en consecuencia, emitiendo mensajes directos y orientados a las personas.

Muchos de los conflictos que se viven tanto en el ámbito privado como en el laboral o de relaciones tienen su origen en una comunicación poco eficaz. Tomar conciencia de estas dificultades es el primer paso para poder iniciar un proceso de auto-conocimiento sobre nuestras capacidades comunicativas para poder aplicar las soluciones adecuadas a cada circunstancia.

Mediación familiar

Cuando en el seno de la familia surgen situaciones de separación, divorcio, crisis de convivencia, cuestiones referentes a los hijos comunes menores, etc, la Mediación Familiar se convierte en una herramienta fundamental que va a permitir a las personas buscar soluciones pactadas.
La Mediación Familiar tiene como objetivo conseguir el acuerdo entre las partes, evitando las secuelas emocionales que un proceso contencioso tiene sobre las parejas y en especial, los hijos.
En un proceso de Mediación, un profesional independiente e imparcial, formado en la resolución de conflictos, ayudará a las partes a buscar soluciones pactadas que les permitan gestionar los intereses comunes después de la ruptura. De esta manera, en base a las circunstancias de cada caso, es posible conseguir acuerdos satisfactorios y duraderos que contemplen los intereses de todas las partes implicadas.
Un acuerdo consensuado, es la mejor garantía para proteger a los hijos y garantizar unas condiciones idóneas para su crecimiento y bienestar.

Área clínica

Los principales motivos de consulta:

  • Dificultades en la gestión emocional: tristeza, miedo, rabia, inseguridad, depresión
  • Auto-concepto: Timidez, dependencias emocionales, dificultades de comunicación, falta de proyecto vital.
  • Problemas de ansiedad: ansiedad, fobias, obsesiones
  • Depresión
  • Problemas de salud: enfermedades psicosomáticas, enfermedades crónicas, sistema inmunitario deprimido.